La alimentación después de una cirugía bariátrica avanza por fases. Conocerlas ayuda a entender por qué toca cada cosa en cada momento —los tiempos exactos los marca tu equipo médico.
La etapa más restrictiva. Se trabaja con líquidos transparentes y sin azúcar, en cantidades muy pequeñas y muy repartidas, mientras el estómago empieza a cicatrizar.
Se incorporan líquidos con más cuerpo y valor nutricional. Es la etapa en la que habitualmente aparece la proteína líquida, porque se tolera mejor que cualquier textura sólida.
Primer contacto con el alimento real, en textura completamente lisa. Se suele avanzar alimento por alimento para identificar la tolerancia de cada uno.
Texturas suaves que se deshacen con facilidad. Es una etapa clave para aprender el ritmo de la nueva alimentación: masticar muy bien y comer despacio.
Vuelta progresiva a una alimentación normal, adaptada al nuevo tamaño del estómago. No es el final del proceso, sino el inicio del mantenimiento.
La etapa más larga y la que sostiene el resultado. Incluye controles periódicos, analíticas y continuidad de la suplementación indicada.
Cuéntale a Zoe en qué momento de tu proceso te encuentras y te orienta sobre qué productos suelen usarse en esa etapa.